La autoestima en la pubertad y la adolescencia

Cuántas veces habremos podido escuchar de un adolescente frases como “Todo el mundo está en mi contra” o “ sólo me pasa a mi”, quizás también “Nadie me quiere porque soy un muy feo-a”…… etc…..

Cuando los niños comienzan la etapa de la pre-adolescencia y adolescencia, es un período de grandes cambios físicos y psicoĺogicos.

Pueden sentirse felices, infelices, extrañados y disconformes. Es difícil encontrar adolescentes sin complejos, inseguros y con vergüenzas.

Necesitan un tiempo de adaptación para las modificaciones que van a acontecer y puede que esto les lleve al estrés, depresión y ansiedad.

Desde el peso, la altura, el tamaño de los pechos, la celulitis, tener la regla, el cambio de voz, el nacimiento de nuevo vello…. La relación con los padres, los profes, los amigos…..

Siempre queremos ayudar, aunque en muchas ocasiones no disponemos de las herramientas adecuadas para ello.

Una de las herramientas imprescindibles para lograr que nuestros niños superen este período con satisfacción es enseñarles a desarrollar la AUTOESTIMA.

¿QUÉ ES LA AUTOESTIMA?

La autoestima es la idea que tenemos de nuestro valor personal y el respeto que sentimos por nosotros mismos. Si tenemos una buena autoestima, nos tratamos con respeto, atendemos nuestras necesidades y defendemos nuestros derechos. Si tenemos baja autoestima, nos humillamos, ponemos las necesidades de los demás antes de las nuestras, o pensamos que no tenemos nada que ofrecer.
La otra parte importante de la autoestima es la auto aceptación. Esto significa que reconocemos y admitimos todas nuestras partes, las deseables y las indeseables, las positivas y las negativas los puntos fuertes y los débiles y aceptamos todo eso como un bloque que nos hace unos seres humanos normales y valiosos.
Nadie puede dejar de pensar en sí mismo y de evaluarse. Todos desarrollamos una autoestima suficiente o deficiente, positiva o negativa, alta o baja…, aunque no nos demos cuenta.

Es muy importante desarrollar la autoestima de la manera más REALISTA y POSITIVA posible y que nos permita descubrir nuestros recursos personales, para apreciarlos y utilizarlos debidamente, así como nuestras deficiencias, para aceptarlas y superarlas en la medida de nuestras posibilidades.

¿Qué puede bajar la autoestima?

La baja autoestima puede venir de la excesiva crítica de los padres. Algunos padres, con muy buena intención, utilizan la comparación con otros niños, o la costumbre de dar etiquetas a los hijos o se olvidan de premiar las buenas acciones y solo se acuerdan de desaprobar las malas. Esto es una manera de educar que a final logra efectos contrarios a los deseados y provoca inseguridad en los hijos.
También es frecuente que otros niños hagan las mismas cosas, como poner en evidencia algún defecto físico de sus compañeros, o darle motes, o rechazarlos por ser distintos. Estas actitudes son muy frecuentes entre los niños, que a veces no se preocupan demasiado por los sentimientos de los otros niños.
El problema viene cuando llegan a creerse las críticas y piensan que valen menos que los demás. Cuando pasa esto, pueden transformarse en alguien que solo está pidiendo ser aprobado y valorado por los otros.

Síntomas de la baja autoestima:

1. Aprende con dificultad, ya que piensa que no puede o que es demasiado difícil.
2. Se siente inadecuado ante situaciones vivenciales y de aprendizaje que considera
que están fuera de su control.
3. Adquiere hábitos de crítica a los demás, de envidia y descontento desde un espacio de victimismo.
4. Cuando surgen problemas echa la culpa a las circunstancias y a los demás y
encuentra siempre excusas para sí mismo.
5. Se acobarda ante la posibilidad de crítica de los demás.
6. Autocrítica rigorista, tendente a crear un estado habitual de insatisfacción consigo mismo.
7. Hipersensibilidad a la crítica, que le hace sentirse fácilmente atacado y experimentar sentimientos pertinaces contra sus críticos.
8. Indecisión crónica, no tanto por falta de información, sino por miedo exagerado a equivocarse.
9. Deseo excesivo de complacer; no se atreve a decir “no” por temor a desagradar y perder la benevolencia del peticionario.
10. Perfeccionismo, o autoexigencia de hacer “perfectamente”, sin un fallo, casi todo
cuanto intenta, lo cual puede llevarle a sentirse muy mal cuando las cosas no salen
con la perfección exigida.
11. Culpabilidad neurótica: se condena por conductas que no siempre son objetiva-
mente malas, exagera la magnitud de sus errores y delitos y / o los lamenta indefinidamente, sin llegar a perdonarse por completo.
12. Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, que le hace estallar fácilmente por
cosas de poca monta.
13. Actitud supercrítica: casi todo le sienta mal, le disgusta, le decepciona, le deja
insatisfecho.
14. Tendencias depresivas: tiende a verlo todo negro, su vida, su futuro y, sobre todo,
a sí mismo; y es proclive a sentir una inapetencia generalizada del gozo de vivir
y aun de la vida misma.

¿Cuáles son las bases de la autoestima?

El autoconcepto: Es la imagen que una persona tiene acerca de sí misma y de su mundo personal en dos áreas: como una persona hábil (capaz de valerse por sí misma) y como una persona sexual (capaz de relacionarse sexualmente con otras
personas).
La autoaceptación: Es el sentimiento de poseer un “yo” del que uno no tiene que avergonzarse ni ocultarse; implica una disposición a rechazar la negación o desestimación sistemática de cualquier aspecto del sí mismo).

Cómo tener una buena autoestima

Recuerda con frecuencia tus pequeños éxitos.
Identifica tus puntos fuertes y piensa en ellos.
Haz una lista de tus cualidades y recítalas en voz alta ante el espejo.
Escribe en un papel tus propias etiquetas negativas y al lado de ellas escribe una afirmación más compasiva.
Piensa que tú no eres la responsable de que los demás sean felices. Si se enfadan o se sienten mal, no es tu culpa.
No aceptes por las buenas las opiniones de los demás sobre ti. Reflexiona y piensa si están basadas en hechos racionales.
Acepta tus debilidades y errores como comportamientos. Los comportamientos son cosas que se pueden modificar. Los errores no afectan tu valor personal. Tú eres tú y tus errores son acciones que tu puedes corregir y aprender de ellos.
No te compares con los demás. Tú no eres ni inferior ni superior. Tú eres tu mismo y sigue por tu propio carril.
No digas sí a todas las cosas que te pidan para que no se enfaden. Intenta comprometerte solo con las cosas que quieras hacer.
Haz lo que tú quieras hacer y no lo que los demás creen que tú debes hacer.

La importancia del lenguaje

La autoestima se cimienta mucho sobre las valoraciones que recibimos de los demás. Puedes ayudar incluyendo en tu vocabulario frases de aliento y ánimo. Frases constructivas que cambian estereotipos de pensamiento.:

La próxima vez lo harás mejor.
Se empieza por intentarlo.
Es mejor equivocarse que no hacer nada.
Tú eres importante aunque no logres todos tus objetivos.
Es normal sentir que no se puede, luego se intenta.
Lo perfecto no es posible, lo adecuado sí.
Las cosas tienen una importancia relativa.
Yo te ayudo.
Sí eres capaz.
Puedes hacerlo.
Confío en ti.

Los niños aprenden lo que viven

Si un niño vive criticado, aprenderá a condenar.
Si un niño vive en un mundo hostil, aprenderá a ser agresivo.
Si un niño vive con miedo, se volverá inseguro y miedoso.
Si a un niño se le tiene lástima, aprenderá a tener lástima de sí mismo.
Si a un niño se le somete al ridículo, se hará tímido y sentirá vergüenza de sí mismo.
Si a un niño se le censura y recrimina constantemente, llegará a sentirse culpable de sus acciones.
Si a un niño se le alienta y estimula, aprenderá a confiar en sí mismo.
Si un niño vive en un ambiente tolerante, aprenderá a ser tolerante y paciente.
Si un niño recibe elogios y alabanzas, aprenderá a elogiar a los demás.
Si un niño es querido y aceptado, aprenderá a amar y aceptar.
Si un niño es valorado positivamente, se formará un concepto positivo de sí mismo.
Si un niño vive en un ambiente que le da seguridad, aprenderá a tener fe en sí mismo y en las personas que le rodean.
Si un niño vive con amistad, creerá que el mundo es bueno para vivir.
Si el niño vive en un ambiente pacífico y sereno, amará la paz y vivirá con respeto a los demás.

La satisfacción de la necesidad de autoestima conduce a sentimientos de autoconfianza, valía, fuerza, capacidad y suficiencia, de ser útil y necesario en el mundo.
Abraham Maslow

Sandra Ballestín

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